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— Pamela Troya (@pametroya) 20 de mayo de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
Declaración transcrita del Presidente Correa sobre la reforma al Registro Civil en identidad de género
sábado, 25 de febrero de 2012
Cuando lo “bagre” se hizo “In”
El hecho puede parecer actual, pero no lo es. Tengo 41 años y recuerdo que en Ecuador, en mi infancia, la música de doméstica era la música de Radio Melodía AM, que luego se trasladó a Onda Azul FM y parecían marginales al sistema. Leonardo Fabio, Leo Dan, Tormenta, por un lado; o los ritmos que acompañaban a viejos artesanos, de oficios que ya desaparecen con el tiempo, como sastres, zapateros, mecánicos de barrios: pasillos, yavirés, boleros de taberna, folklor andino, en Radio Quito, Tarqui, Gran Colombia u otras. Incluso la música chicha, que por radio escuchaban y escuchan comerciantes indígenas que bajan del páramo y se oyen en mercados. Las radios pop solo articulaban listas de músicas preferidas por adolescentes y adultos jóvenes de oficina en inglés -de preferencia-, y luego en pop en español proveniente de México, Argentina y España. Un sometimientos de la industria fonográfica de auge, que tapaba lo que era parecía la subcultura: la “bagrera”.
Las radioemisoras que apostaban por este estilo, sabían que lo hacían a segmentos bajos, invisibles en la gran prensa. Ni diarios ni TV abierta, visibilizaban esos estilos. Pues los enlatados del exterior tanto gringos, mexicanos o venezolanos traían ídolos y divas adolescentes, de novelas de empleadas o de casadas ricas, para en una lógica comercial que llamaría de siniestra, vender conciertos, moda, y material impreso para llenar paredes de cuarto. Hoy, esos ídolos de antaño acogen en algunos segmentos esos momentos bagre a sus ritmos o composiciones y estilos, para no perder vigencia. Ya Ricky Martin produce videos con una pareja de reguetoneros para no estar ‘out’. Los Iracundos ya fueron contratados por el poder político ‘populachero’ de Bucaram en hoteles cinco estrellas. Leonardo Fabio ya hizo cine cult en su país y Segundo Rosero participó en una película expuesta en el circuito comercial con estrellas como Ana Cristina Botero, actriz del ‘establecimiento’ colombiano.
El que antes hayan sido “marginados” del sistema, pero supervivían en la subcultura, no impidió que el establecimiento cultural y de mercado no los acoja, si representaban ganancias. Pero en Ecuador y creo que generalmente Latinoamérica, eso implica que muchos artistas pierdan esencia para no desaparecer. Rockeros cantando músicas pop o hasta tecno cumbia chicha puede haber sonado un sacrilegio en la década pasada. Pero Hugo Ferro no es tonto y para ‘integrarse’ invitó a Delfín Quishpe a cantar junto (puede leerse al revés también), es una estrategia comercial, más que una reivindicación cultural. Ya Ferro (colombiano de origen) acopló su banda de rock-pop un nombre más ‘castizo’ para popularizarla.
El sociólogo francés Pierre Burdieu teorizó respecto de esto en su libro La Distinción: Crítica Social del Juzgamiento, cuando indagó en los franceses sobre su aprobación o no de objetos de arte, determinados por su bagaje cultural, ligado íntimamente a su lugar social.
En Ecuador aún hay un prejuicio social respecto del dime qué oyes y te diré quién eres. Empero somos el reino del vale todo o “de todo un poco” en música. No se extrañe ver a chicos emo en discotecas bailando cachullapi en una amanecida, si así lo exige la ‘masa acrítica’, en fiestas de Quito –y el licor también. Uno de los segmentos aún marginales es el metalero-punkero-hardcore. No están en programas de medios de TV o espacios de los rotativos diarios. Se ganaron ‘huecos’ en pocas radios y locales temáticos en determinados centros comerciales populares; quizá son aún quienes mantienen una esencia e identidad fija, debido a lo estridente de su música y lo dark de su estilo; pero de ahí, no sorprenderá a futuro ver a Fausto Miño cantar con algún lagartero o bolerista como ya lo hizo Juan Fernando Velasco (exrockero), o a Los Tercer Mundo bordear una tecno cumbia rocopop; y a la Mirella Cessa entonar clásicos andinos en ritmo pop. Pues lo bagre puede sonar ‘in’ si se lo hace pop quien sabe si quede chic con el tiempo.
J.F. Velasco en Tercer Mundo, banda pop-rock adolescente de los 80s
Ahora pienso que esos eventos de premios Grammy, Grammy Latino, Lo Nuestro, etcétera, luchan por sobrevivir, pues el internet y sus redes sociales, posibilitaron al mundo, escuchar, ver y disfrutar algo que en los mass media del establecimiento, estaba vedado, excluido o limitado.
*El establecimiento mediático ecuatoriano veía a estos dos programas (La Televisión, dominical, o Este Lunes y Jorge Ortiz), y a otros más, como espacios de culto. Políticos, actores sociales o culturales no podían obviar el aparecer en estos espacios creados por la TV nacional, para proyectarse o legitimar su imagen y discurso.
jueves, 23 de junio de 2011
MUDAR EL CHIP EN LOS ECUATORIANOS SOBRE EL RESPETO A LOS PEATONES

Comienzo a proyectar aquí mi protesta por estas violaciones sistemáticas no tanto a la Ley de Tránsito que los policías no controlan y obvian, sino al irrespeto al derecho de unos sobre otros, sin el mínimo discernimiento, en este caso, de los conductores de vehículos en contra de los peatones en Quito-Ecuador.
viernes, 17 de junio de 2011
sábado, 4 de junio de 2011
OBSESIÓN Y MIEDO ANTI-ROSA

Este editorial salió publicado en diario El Telégrafo el martes 26 de abril de 2011. Luego de lo cual, el diario, a través de su consejo editorial decidió vetarme. ¿Razones? Primero, homofobia... Sí. esa es la principal razón. ¿La segunda? El pecado de haber criticado al Presidente Rafael Correa por sus alusiones con sesgo homofóbico que se leen en este escrito. La revolución radical y contra los fundamentalismos de todo tipo de la que se jacta el presidente, no ha llegado a superar los prejuicios referentes a la diversidad sexual.
Muy pronto él sabrá lo que es ser toda una mujer, mensaje sugerente con el que se promociona una telenovela peruana. La idea suena diferente al típico narcoculebrón al que estamos acostumbrados; aunque por las imágenes está explícito el mensaje de “lo malo” que eso puede ser para el personaje: convertirse en mujer.
Existe una obsesión anti-rosa mediática -si por el rosa ligamos al color de lo femenino y a su vez se vincula a los gays en el imaginario popular (Hitler identificó a los homosexuales que asesinó en el genocidio con un triángulo rosa). Obsesión que preocupa y que se genera con reincidencia en Guayaquil, ciudad con un alto índice de femicidios.
Un desfile de personajes públicos como Fabricio Correa, Carlos Vera, pastores evangélicos, editorialistas, conductores de radio y TV, aluden el tema constantemente en los medios, para descalificar con sorna al rival; o mensajes que recalcan su “hombría”.
El presentador Ismael Cala, de CNN, llamó la atención a Carlos Vera por usar lo homosexual como un agravio. Vera dijo que en el país se lo equiparaba con la cobardía (sic). Para reivindicarse por el papelón, cuando volvió a Guayaquil, en la radio I99 repitió su símil ante las risitas de sus interlocutores y entrevistadores. Ahora lo saca nuevamente del armario cuando se refiere a la privacidad de sus actos, puestos a la luz en los cables WikiLeaks, para enfatizar que no le pueden “acusar” de maricón. Nadie le preguntó. Pero uno se cuestiona si decirle a alguien heterosexual significa machista y mujeriego. No, pero la sola mención suena prejuiciosa.
De igual forma, y sin tapujos, el Presidente insinuó en su enlace sabatino a la cirugía en la nariz de su canciller como un viraje sospechoso. Constantemente cita al matrimonio gay como un asunto moral. En el informativo de horario estelar Ecuador Insólito, un reportero autodenominado Dartañán proyectó la historia de un pastor “ex gay; publicitó así la falsa creencia evangélica de que la homosexualidad se cura; como lo harían con la drogadicción y el alcoholismo. ¡Insólito de verdad!
Boguemos entonces porque en la consulta popular la Ley de Comunicación que se impulse regule esos mensajes discriminatorios; norma que, sin embargo, está vigente en el Art. 11 de la Constitución del Buen Vivir y que debemos hacerla cumplir. No por coartar la libre expresión, sino la libre discriminación en el ejercicio político y periodístico, que aún no supera los atavismos del siglo XX.
Ver artículo original en la web, aquí
sábado, 18 de diciembre de 2010
Los recaderos de los evangélicos disfrazados de profesionales de la Psicología
Y el negocio de la religión, convertido en iglesias evangélicas y otro tipo de sectas extiende cual tentáculo sus influencias. Pues a propósito de lo que escribe Óscar Ugarte, cómo es posible que existan en el mundo universidades católicas y evangélicas o adventistas, etc. donde se enseñe medicina o psicología. De este nido salen al mundo todos estos seudo profesionales a predicar lo que aprendieron y así se multiplica la cosa.